Cuando hay problemas, la noche de reconciliación es única. Salía del Instituto, aún no llegaba, sabría que llegaría, siempre lo hace, pero no era igual. Tenía claro que tenía que llevar ropa, o más bien poleras y calzoncillos. Ese día tuve una presentación de un trabajo del instituto, andaba lo más formal posible, de camisa y pantalón de vestir. Llegó... Eran las 7 de la tarde, tenía que ir a ensayar a su sede, al otro día tenía una presentación en el parque, tenía que cantar, asi que lo acompañé. Se fue a estudiar mientras yo ensayaba mi canto en el primer piso de su sede.
Eran las 9:30 de la noche, se suponía que nos iríamos cada uno a su casa. Lamentablemente, ocurrió que los problemas se acrecentaron esa noche. Quería estar tranquilo o que me llevara a acostarme con él en algún lado, no quería palabras, solo quería acción, las palabras me bastan con las que escucho en mi cabeza, solo quería que me dijera - vamos a culiar -. Le dije - Quiero estar tranquilo, quiero alejarme de toda cosa que me haga mal -, a lo que el me respondió - Te hago mal?, dime que me amas -, - No, no te amo.
Un mar de lágrimas había en el andén por esa simple respuesta, y no me gusta verlo llorar. Le dije - Reencantame, reenamorame, tu eres el que tiene el problema, no sabes lo que quieres, y yo quiero estar con alguien que me acompañe día y noche, que se preocupe por mi, casi que me hostigue-. Resultó que con estas palabras me dijo - quiero quedarme contigo hoy -. Yo, siempre dispuesto a todo, le dije - claro -.
En el metro, iba pensando que yo quiero estar enamorado de él, pero tiene las más infinitas barreras que no se como derrotar, no se que es lo que quiere; si quiere libertad, que no esté conmigo, no soy una persona que considere que en una relación de pareja exista la libertad, menos en nuestro perro mundo.
A la bajada en República, ibamos conversando de todo un poco, de sus clases, me sentía un poco más relajado, yo trataba de caminar en silencio, pero cuando el terminaba de conversar era necesario hacerle una pregunta, por que me preguntaría - te pasa algo? que vas tan callado -, yo quería solamente estar tranquilo y callar, no quería hacerle más daño. Buscando el motel recomendado por un amigo, tuvimos que caminar muchas cuadras para encontrarlo. Llegamos, nos recibieron dos mujeres extrañamente amables; mi amigo me indicó que eligiera entre dos opciones de piezas... elegí la 10, la pieza más linda de motel que había visto. La más romántica que he conocido. Hasta que se volvió en una pieza en donde la lujuria estaba en el más mínimo rincón, en donde nuestros cuerpos, jugaban a un juego que era peligroso, pero el placer era lo más importante. Sexo oral, sexo completo en una sola noche, compuesta por la cortina más hermosa que tapaba nuestros cuerpos al aire, de la habitación de motel más linda que existe, que nos cubría de la fría noche. Muertos de cansancio, caímos en un profundo sueño. Despertámos a las 8 de la mañana, y la habitación aún seguia ardiendo, y nuestros cuerpos volvieron a unirse en un desesperado movimiento de boca, de caderas y de manos, cubriéndonos con el rocío del amor de esa mañana. Cansado le dije - Eres el mejor!-. Me dijo - tu también - Lástima que no nos llevemos bien!.
"Aunque seas el único en mi vida,
siento que he vivido miles de experiencias,
a pesar, de que quiero estar solo por un tiempo"
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario