Martes 20 de Abril, 2009. 2:00 am
Una voz de mujer me hablaba desde ultratumba en tono de mofa, yo molestado, quise dirigirme a ella, pero no la encontré. Quién era, no lo se, pero me molestó y deseo encontrarla. Una voz de hombre, también de ultratumba, gritaba, también me molestaba y yo ya estaba enojado. Me levanté y quise saber quienes eran, pero no encontré a nadie. Una nueva voz de mujer, un nuevo grito que se escuchaba, ahora, para mi, ya era un enojo profundo.
Bajé y me tomé un diazepan.
"Todo lo que escucho es real,
pero no todo lo que yo escucho
para ustedes es real"
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